lunes, abril 12, 2010

Instrucciones porteñas para vivir en Mendoza IX: Mendoza no es para cualquiera

Para vivir en Mendoza, un porteño tiene que estar dispuesto a modificar su mentalidad. Conviene que vuelva sobre sus pasos por la ruta 7 si le ocurren tres o más de las siguientes:
- cree que Cobos y Sanz son más representativos de los mendocinos que, digamos, Cacho Garay;
- cree que Cacho Garay exagera el personaje;
- piensa que hay un límite material para la cantidad de tierra que puede flotar en el aire y depositarse sobre los muebles;
- considera que todo lo imprescindible para su vida debe encontrarse a no más de cinco cuadras de su casa;
- no concibe salidas familiares si los hijos tienen más de 12 años;
- dejó de visitar a sus amigos y parientes del conurbano bonaerense porque lo irrita que los comercios cierren a la siesta y tenga que aguantarse hasta las cinco sin cerveza, cigarrillos o facturas;
- para usted, hablar es a los gritos, y lo demás, apenas un murmullo cobarde;
- piensa que el lugar de un perro es el patio de la casa;
- no le gusta nada el vino;
- el vino le gusta demasiado.