jueves, agosto 19, 2010

Instrucciones porteñas para vivir en Mendoza X: Costumbrismo catástrofe

A lo largo de un año y medio, en el Gran Mendoza, se han registrado los siguientes fenómenos:
Zonda en altura: incontables tardes (incontables serían un promedio de dos por semana a lo largo de los seis meses que dura la temporada). Ahora mismo, sin ir más lejos.
Zonda en el llano ajeno: dos tardes sofocantes.
Zonda en el llano: tres, uno de ellos con ráfagas de 120 km/h. Mucha tierra durante dos días.
Lluvias graniceras: tres, breves y violentísimas.
Temblores: cinco, leves pero sentidos, y uno importantísimo, hijo directo del gran terremoto del 27 de febrero en Chile.
Tormentas: unas cinco. Muchísima agua durante todo el día.
Nevadas: dos por cada invierno, una de ellas importantísima y duradera.
Ola de calor: fueron cuatro durante el verano, absolutamente irrespirables. Cada una duró unos cuatro días.

Para darse una idea, le propongo escuchar:

lunes, abril 12, 2010

Instrucciones porteñas para vivir en Mendoza IX: Mendoza no es para cualquiera

Para vivir en Mendoza, un porteño tiene que estar dispuesto a modificar su mentalidad. Conviene que vuelva sobre sus pasos por la ruta 7 si le ocurren tres o más de las siguientes:
- cree que Cobos y Sanz son más representativos de los mendocinos que, digamos, Cacho Garay;
- cree que Cacho Garay exagera el personaje;
- piensa que hay un límite material para la cantidad de tierra que puede flotar en el aire y depositarse sobre los muebles;
- considera que todo lo imprescindible para su vida debe encontrarse a no más de cinco cuadras de su casa;
- no concibe salidas familiares si los hijos tienen más de 12 años;
- dejó de visitar a sus amigos y parientes del conurbano bonaerense porque lo irrita que los comercios cierren a la siesta y tenga que aguantarse hasta las cinco sin cerveza, cigarrillos o facturas;
- para usted, hablar es a los gritos, y lo demás, apenas un murmullo cobarde;
- piensa que el lugar de un perro es el patio de la casa;
- no le gusta nada el vino;
- el vino le gusta demasiado.

miércoles, marzo 17, 2010

Instrucciones porteñas para vivir en Mendoza VIII: Cuándo comenzar a preocuparse

La inexperiencia porteña en ciertos fenómenos naturales característicos de la región cuyana hace que se pase por estos con un terror desproporcionado o una indiferencia desubicada para las circunstancias. Por caso, el temblor generado por el terremoto en Chile del 27 de febrero y todas sus copiosas réplicas. Como usted ya sabe que es esperable que tiemble un poco, puede que no esté al tanto de que corresponde preocuparse en serio:

  • si las puertas abiertas se mueven solas;
  • si es imposible permanecer sentado en la silla giratoria;
  • si siente que el piso se ha vuelto gelatina;
  • si el movimiento dura más de 20 segundos;
  • si todos su contactos mendocinos en particular y cuyanos en general corren a Facebook a avisar que en su localidad “se sintió”.
Entonces, vaya a pararse bajo el marco de una puerta; en cuanto pase el temblor, avise enseguida a sus parientes y amigos lejanos que está bien, y trate de no sobrecargar los sistemas telefónicos.
Tenga en cuenta esta excelente recopilación de consejos que hacen los voluntarios que crearon Chile Ayuda.
Si todavía no hizo una donación, recuerde estas direcciones y cuentas, y consulte las redes sociales para conocer eventos solidarios y puntos de recolección cercanos a su domicilio. La reconstrucción de Chile y de su pueblo será una tarea lenta.

lunes, febrero 08, 2010

Instrucciones porteñas para vivir en Mendoza VII: Rock menduco

En Mendoza hay muy buenas bandas de rock, en todas sus variantes y vale la pena conocerlas. Las más renombradas participan en los numerosos festivales que se organizan a lo largo del año. Se sugiere familiarizarse con:
Don Torres, Pucha, che!, Oye, Primate!, Parió la Choca, Los Alfajores de la Pampa Seca, Don Güorry, La Vaina de Shuan, Cinical, Arcángel y Chancho Va para empezar a conocer el panorama musical de la provincia.