sábado, octubre 10, 2009

Instrucciones porteñas para vivir en Mendoza V: Los mendocinos son 3D

Con o sin transporte público, lo más probable es que usted se pierda. Pedirá indicaciones que no lo ayudarán, por distintas razones de acuerdo a dónde se encuentre, dado que los mendocinos saben orientar pero no guiar. En la ciudad de Mendoza, con todas las calles bien señalizadas y definidas, las indicaciones serán erróneas hasta el décimo intento, cuando ya haya atravesado varias veces el microcentro y preguntádole a kiosqueros, vendedores de garrapiñada, policías y gendarmes. En el Gran Mendoza, en cambio, le pedirán que siga ciertos puntos de referencia muy precisos y acertados, pero que a usted, extranjero, no le significan nada porque jamás los ha visto.
La situación es lógica si se entienden sus razones. Usted, porteño, carece, en su terreno nativo, de accidentes geográficos que puedan ser un dato orientador en el paisaje. Todo es ciudad, es plano, todo tiene nombre. En la provincia, en cambio, además de la presencia imponente de la precordillera que siempre deja en claro para qué lado queda el oeste, el Área Metropolitana está en un proceso de expansión sobre la viña desde hace algunas décadas. Eso puede explicar en parte la costumbre baqueana de tomar puntos de referencia en vez de nombres de calles. Además, el avance se hace vendiendo y loteando fincas que se inscribirán como barrios con el nombre del viejo propietario del terreno o con el de la asociación gremial o de otro tipo que haya adquirido las tierras. Esto significa calles nuevas cuyos nombres nadie tiene interés en aprender.
Resígnese pero no se rinda. Perderá horas de su tiempo, sí, tratando de llegar a su destino, pero tenga la seguridad de que, una vez que lo logre, lo recibirán con una sonrisa.