jueves, mayo 17, 2007

Mezcladito

Demasiado tiempo sin postear; me doy vergüenza. Tampoco es que me hayan estado sobrando ideas concretas, así que aquí va un mezcladito de miniborradores de post, al menos para recordarme cómo era esto de escribir.
  • Todos contra la pared: entre mis protoobsesiones (son el germen, nada más, nunca sentí que la ira de Dios caería sobre mí si no las cumplía) está la de poner los muebles contra la pared, los objetos en el costado más alejado de la mesa o el escritorio, la ropa hacia el fondo del cajón. Si el centro de la sala o el mueble están ocupados, me siento como en un laberinto. Me encantan los muebles, adoro los artículos de librería y los utensilios (¡sí, se escribe así!) de cocina y me llenaría de ropa, pero necesito el espacio.
  • Soy porteña y tengo que votar en menos de tres semanas. Estas elecciones me recuerdan a esas salidas de la adolescencia cuando lo único que había cerca eran dos o tres flacos feos, tontos y bastante aburridos que discutían entre ellos sobre quién se quedaría conmigo. Mientras tanto, yo había decidido ya irme sola, sabiendo que con ninguno de ellos me sentiría bien tratada, considerada o querida. Disculpen si fui demasiado explícita y herí la sensibilidad de alguien. No quisiera yo que mis lectores sufrieran psíquicamente imaginando escabrosos encuentros que incluyeran a dos o más de los siguientes: Mauricio, Jorge, Lilita, Daniel o Guillermo.
  • Los comentaristas habitualmente inteligentes que cantan pri! en los comentarios me hacen pensar en un brillante cocinero que usara el mismo repasador para limpiar la mesa, secar los platos y como servilleta familiar, nacional y popular. Incoherente.
  • Los hombres que maltratan a las mujeres son hijos de puta y nietos de cerdo. A su vez, con su acción lastiman a tres generaciones: su esposa, sus hijos, sus nietos.
  • Baterflai me pregunta en el post sobre los sabores qué pasa con los olores. Le debo ese post, porque nunca me fijé en ellos de esa manera.
  • Dicen que a fin de año colapsa Internet. Creo que la mejor manera de prepararse es: cinco minutos por día, tres veces por semana, correr por las calles agitando los brazos y gritando histéricamente, como para ir practicando. Hacer algunos backups también puede ser prudente.
Estaré haciendo algunas mejoras en el blog, sobre todo actualizando links. Hay varios sitios que descubrí hace poco y otros que ya tienen cartel de cerrado.
Nos estamos viendo.

7 comentarios:

Ramiro dijo...

Claro, aceitunas, maníes y queso.
Y me dio hambre.
Y no tengo ni chances de comer nada de eso en las próximas horas.
Me debés una.

pipita dijo...

y aveces agarra esa pachorra, de no postear aveces te da muchas ganas otras no el blog es asi.....
besos

wilson dijo...

¡¿En serio colapsa internet?!
Aaaaaaaaaaaaaaahhhhh

Mantis dijo...

Yo conozco un blog que está buenísimo, de un muchacho muy apuesto, que tiene un esclavo.

Vos poné "Chinchulín" en Google y vas a ver que aparece.

Te mando un beso.

Baterflai dijo...

Oh, pero por mí no se moleste, eh, que en definitiva esto se trata la cosa, de postear lo que a uno se le pega la regalada gana, y no mucho más que eso. :)

Mantis dijo...

A mí me enloquecen las librerías llenas de maquinas de cinta scotch, diferentes anotadores, lápices mecánicos, gomas... me despiertan deseos de "acaparar", de comprar todo.

Creo que se debe a que me refrescan la niñez, los primeros ratos antes de comenzar las clases, las vacaciones y la ansiedad de esos días calurosos.

Usted dirá. El olor de una cartuchera nueva es sólo superado por el de unas ojotas nuevas.

elizabeth auster dijo...

Ramiro: espero que ya haya podido comer. En ese caso, buen provecho.

Pipita: más bien me superó la realidad, pero estoy volviendo.

Wilson: eso dicen. Voy a llevar un registro de noticias titulado "El Wilson lo dijo primero".

Baterflai: me he tomado el tiempo, y alguna idea apareció.

Mantis I y II: no debo olvidarme de actualizar los links. Ah, las librerías... en este momento deliro por los organizadores de escritorio en particular, pero también soy de esas que no puede resistir el encanto de las carpetas, lapiceras, cuadernitos... qué linda la primera semana de clases con todos los útiles renovados.