miércoles, enero 17, 2007

Sabores (sinestesia)

La injusticia tiene un sabor amargo, crudo, como de fécula sin cocción.
El amor, como de agua fresca.
La lujuria es dulce y levemente ácida.
La pasión, claro está, es intensa y picante.
El miedo sabe a náusea.
El cariño, a chocolate.
La estafa es excesivamente salada.
La oportunidad tiene el sabor de la fruta madura de verano.

9 comentarios:

Carlitos dijo...

MMmmmm Eli preparó la mesa vegetariana hoy. Para vos la vida no tiene gusto a carne (sí, sí, la dejé picando)
Reconozco los 4 últimos, en especial el chocolate ¿Será por eso que me gusta tanto? La fécula sin cocción es como el pan nuestro de cada día. En cuanto a los 3 del medio apenas los toqué con la punta de la lengua pero cuando pruebe la cucharada entera te aviso.

Ramiro dijo...

cuando la lujuria es injusta, ¿es agridulce?

¿como será lujuria injusta?

carlitos dijo...

Claro! ¿Y la oportunidad de estafar?

elizabeth auster dijo...

Carlitos I: Ok, espero.
Ramiro: una lujuria injusta es que organices una orgía, a último momento los participantes decidan cambiar el punto de reunión, y no te avisen. Tiene el sabor de la mezcla (cruda, por supuesto) del budín de limón.
Carlitos II: Dependerá de si sos el cocinero o el comensal. Mirá que sos jodido, eh?

wilson dijo...

Obviamente, la oportunidad perdida tiene el gusto de las frutas pasadas.

Carlitos dijo...

¿El amor miedoso tiene gusto a vómito?

elizabeth auster dijo...

Wilson: claro, y qué desagradable es el sabor de una banana pasada... o el de una manzana paposa... me corre frío por la espalda.
Carlitos: Una tía vieja diría: con esa actitud nunca vas a conseguir novio.

Anónimo dijo...
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Baterflai dijo...

Y... olores no?
Para mí tienen más olores que sabores.