miércoles, enero 17, 2007

Sabores (sinestesia)

La injusticia tiene un sabor amargo, crudo, como de fécula sin cocción.
El amor, como de agua fresca.
La lujuria es dulce y levemente ácida.
La pasión, claro está, es intensa y picante.
El miedo sabe a náusea.
El cariño, a chocolate.
La estafa es excesivamente salada.
La oportunidad tiene el sabor de la fruta madura de verano.